El AGUA es la pieza principal de este impresionante puzzle formado por Isletas, meandros y lagunas moldeados por las manos del hombre.
La desembocadura de río Guadalhorce es una muestra de cómo el hombre, cuando se lo propone o cuando no mandan otros intereses mayores, es capaz de transformar unas escombreras en un lugar protegido, lógicamente, con la ayuda de la naturaleza.
En este humedal podemos ver mucha VIDA, entre otras especies: cormoranes, garzas, somormujos, zampullines, limícolas y anátidas como el escaso pato malvasía (Oxyura leucocephala) o el abundante azulón (Anas platyrhynchos).
La LUZ toma una notoriedad especial al amanecer y al atardecer, haciendo que los brillos bañen de plata la superficie del agua mientras las aves bailan dominadas por el duende de los humedales.
Los elegantes flamencos visitan en invierno la desembocadura, aprovechándose de las benévolas temperaturas que se disfrutan en el sur.
También en la pasarela podemos ver a la focha común (Fulica atra), vestida con negro plumaje iridiscente y pico blanco que se une al escudete frontal del mismo color.
El mar Mediterráneo es compañero y vecino, compartiendo con nuestra protagonista desembocadura el agua, la vida y la luz.
¡Saludos y hasta pronto!
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Te iba a decir lo mismo que me dijiste tu a mí de que cuando hay agua hay buenas fotos
Me han gustado mucho las de los Flamencos, un agua muy bonita te ha quedado ahí con un buen azul.
Saludos
PD: Me ha hecho loguearme en wordpress.com para poder usar mi dirección de correo en el comentario…
Comentario por Juan — 17 marzo, 2012 @ 18:19